Las mujeres autistas más expuestas a trastornos de ansiedad y alimentarios
Los adultos autistas a menudo presentan otros trastornos además del autismo, lo que influye en su calidad de vida y bienestar. Un análisis reciente revela diferencias marcadas entre los hombres y las mujeres afectados.
Las mujeres autistas muestran un mayor riesgo de sufrir trastornos de ansiedad, trastornos alimentarios y afecciones relacionadas con traumas, como el estrés postraumático. También están más afectadas por los trastornos de personalidad, los trastornos bipolares y los trastornos neurocognitivos, como la demencia. En cambio, los hombres autistas son diagnosticados con mayor frecuencia con trastornos relacionados con el consumo de sustancias, trastornos del control de impulsos o trastornos motores, como el síndrome de Tourette.
Estas diferencias reflejan en parte las observadas en la población general, donde las mujeres son más propensas a trastornos internalizados, como la ansiedad o la depresión, mientras que los hombres presentan más trastornos externalizados, como la agresividad o el uso de sustancias. Sin embargo, surgen ciertas particularidades en las personas autistas. Por ejemplo, a diferencia de la población general, no hay una brecha significativa en el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de atención con o sin hiperactividad, o los trastornos psicóticos, como la esquizofrenia.
Las mujeres autistas podrían ser más vulnerables debido a factores sociales y ambientales. A menudo reciben un diagnóstico tardío, lo que retrasa el acceso a un apoyo adecuado. Además, están más expuestas a violencias o traumas, como agresiones sexuales o violencia conyugal, lo que aumenta el riesgo de desarrollar trastornos mentales. El camuflaje social, una estrategia frecuente en las mujeres autistas para adaptarse a las normas sociales, también puede agravar su angustia psicológica.
Los hombres autistas, por su parte, son diagnosticados con mayor frecuencia con trastornos externalizados, lo que puede explicarse por diferencias en la expresión de las dificultades emocionales. Los trastornos motores, como los tics, también son más frecuentes en ellos.
Estos resultados subrayan la importancia de un enfoque personalizado, adaptado al sexo y al género. Los profesionales de la salud deben estar especialmente atentos a los trastornos internalizados en las mujeres autistas, a menudo subestimados debido a estereotipos o sesgos diagnósticos. Una mejor comprensión de estas diferencias permitiría mejorar la detección y el acompañamiento, evitando que algunos trastornos queden enmascarados por el diagnóstico de autismo.
Bibliographie
Source de l’étude
DOI : https://doi.org/10.1007/s40489-026-00562-0
Titre : Sex/Gender Differences in Co-occurring Neurodevelopmental and Mental Health Conditions of Autistic Adults: a Systematic Review and Meta-analysis
Revue : Review Journal of Autism and Developmental Disorders
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Janina Brede; Rachel Loomes; Will Mandy