El microbiota intestinal influye en la eficacia y la tolerancia de los tratamientos contra el cáncer

El microbiota intestinal influye en la eficacia y la tolerancia de los tratamientos contra el cáncer

El microbiota intestinal influye en la eficacia y la tolerancia de los tratamientos contra el cáncer

El microbiota intestinal, ese conjunto complejo de microorganismos que habitan el tubo digestivo, desempeña un papel clave en la respuesta a los tratamientos contra el cáncer. Las investigaciones recientes muestran que su composición puede mejorar o reducir la eficacia de las inmunoterapias y las quimioterapias, al tiempo que modula los efectos adversos en los pacientes.

En el marco de las inmunoterapias, ciertas bacterias como Bifidobacterium, Akkermansia muciniphila o Faecalibacterium están asociadas con una mejor respuesta al tratamiento. Por ejemplo, modelos predictivos basados en el microbiota alcanzan una precisión notable, con valores de hasta el 88 % para predecir la respuesta a los inhibidores de puntos de control inmunitarios, superando así los marcadores clínicos tradicionales. Además, ensayos clínicos han demostrado que un trasplante de microbiota fecal procedente de pacientes respondedores podía restaurar la eficacia de la inmunoterapia en enfermos resistentes, abriendo el camino a nuevas estrategias terapéuticas.

En el caso de la quimioterapia, el microbiota ejerce igualmente una influencia mayor. Ciertas bacterias, como Fusobacterium nucleatum, favorecen la resistencia a los tratamientos, mientras que otras, como Akkermansia muciniphila, potencian el efecto de algunos medicamentos. Un estudio reveló, por ejemplo, que una mezcla de probióticos reducía significativamente la gravedad de las mucositis orales, un efecto secundario frecuente y doloroso, pasando del 47 % al 25 % de casos graves. Además, firmas microbianas permiten predecir la respuesta al tratamiento con una precisión superior a la de los marcadores clínicos clásicos, como en el cáncer urotelial, donde un modelo basado en el microbiota alcanzó un 88 % de precisión frente al 50 % de los criterios tradicionales.

El microbiota actúa a través de varios mecanismos. Modula el sistema inmunitario activando células como los linfocitos T o influyendo en vías de señalización inflamatorias. También participa en el metabolismo de los medicamentos: algunos microorganismos transforman las moléculas terapéuticas en formas activas o, por el contrario, las inactivan. Por ejemplo, bacterias como Bacteroides vulgatus sintetizan nucleótidos que atenuan el efecto de la radioterapia, mientras que otras, como Lactobacillus, mejoran la respuesta a ciertos agentes quimioterapéuticos.

Más allá de la eficacia, el microbiota también permite anticipar las toxicidades relacionadas con los tratamientos. Se han identificado bacterias específicas, como Bacteroides plebeius o Bacteroides uniformis, como marcadores de mayor riesgo de efectos adversos graves durante la quimioterapia. Estos hallazgos podrían ayudar a adaptar los tratamientos según el perfil microbiano de cada paciente, limitando así las complicaciones.

Los modelos predictivos basados en el microbiota ofrecen, por tanto, un enfoque prometedor para una oncología de precisión. Permiten no solo seleccionar mejor a los pacientes que podrían responder a un tratamiento, sino también optimizar los esquemas terapéuticos y reducir los efectos secundarios. Sin embargo, su uso en la práctica clínica habitual aún enfrenta desafíos metodológicos, como la falta de estandarización de los protocolos de análisis o la necesidad de validar estos modelos a gran escala.

Las variaciones en la composición del microbiota también pueden reflejar la evolución de la enfermedad. Por ejemplo, un aumento de Bacteroides suele asociarse con una progresión tumoral, mientras que una mayor presencia de Lactobacillus o Bifidobacterium parece estar relacionada con una mejor respuesta a los tratamientos. Estas observaciones subrayan el potencial del microbiota como biomarcador no invasivo para el seguimiento de los pacientes.

Por último, el microbiota intestinal representa una vía seria para el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas. La modulación de su composición, ya sea a través de la alimentación, los probióticos, los antibióticos dirigidos o los trasplantes de microbiota, podría optimizar la eficacia de los tratamientos al tiempo que reduce su toxicidad. Estas aproximaciones, aún en desarrollo, podrían transformar a largo plazo el manejo de los pacientes con cáncer.


Bibliographie

Source de l’étude

DOI : https://doi.org/10.1007/s00520-026-10918-1

Titre : Clinical potential of the gut microbiome in oncology: a scoping review of treatment response, toxicity and biomarker development

Revue : Supportive Care in Cancer

Éditeur : Springer Science and Business Media LLC

Auteurs : João Daniel de Souza Menezes; Matheus Querino da Silva; Emerson Roberto dos Santos; Stela Regina Pedroso Vilela Torres de Carvalho; Mikaell Alexandre Gouvea Faria; Rita de Cássia Helú Mendonça Ribeiro; Júlio César André

Speed Reader

Ready
500